Escapada Gastronómica a Valladolid: Bodegas, Vino, Historia y la Mejor Ruta de Tapas
A finales de septiembre, tuve la oportunidad de viajar a Valladolid con motivo del evento VinoInfluencers World Awards. Este certamen reunía a 150 creadores de contenido del mundo del vino, venidos de 26 países. La ciudad me acogió durante cuatro días, del 26 al 29 de septiembre, con una mezcla perfecta de cultura, historia, gastronomía y, cómo no, una excelente oferta de tapeo.
Mi experiencia en Valladolid fue una combinación deliciosa de enoturismo, visitas culturales y tapeo por algunos de los bares más recomendados de la ciudad. Esta guía puede servirte de inspiración si buscas una escapada gastronómica a Valladolid o deseas realizar una ruta de tapas por Valladolid.
Valladolid: Historia, cultura y gastronomía
Valladolid, situada en la comunidad autónoma de Castilla y León, es una ciudad con una rica historia que merece ser conocida. Su origen se remonta a la Edad Media, pero fue durante los siglos XV y XVI cuando alcanzó su máximo esplendor. En ese periodo, fue capital de España y residencia de la Corte, lo que explica la gran cantidad de monumentos y edificios históricos que se pueden encontrar en cada rincón.
La ciudad tiene un vínculo especial con grandes personajes de la historia, como los Reyes Católicos, Cristóbal Colón o Miguel de Cervantes, quienes dejaron su huella en Valladolid. Por ejemplo, Colón falleció aquí en 1506, y Cervantes pasó temporadas en la ciudad, donde escribió parte de su obra cumbre, Don Quijote de la Mancha.
Este patrimonio histórico, combinado con la excelente gastronomía y su cultura vinícola, hacen de Valladolid un destino ideal para una escapada gastronómica que combina historia y sabores.
Día 1: Bodega Protos en Peñafiel, Catedral, San Pablo y Ruta de Tapas en Bar la Cárcava y Los Ilustres
El primer día de mi escapada por Valladolid comenzó con la visita a una de las bodegas más emblemáticas de la Ribera del Duero, Bodega Protos, en la localidad de Peñafiel. Esta bodega, fundada en 1927, es un referente del vino español y una de las más antiguas de la denominación. Su nombre, que en griego significa “primero”, refleja su legado como pioneros del vino en la región. La bodega está parcialmente excavada bajo la montaña, lo que ayuda a mantener las condiciones ideales de temperatura y humedad para el envejecimiento de sus vinos.
Durante la visita, recorrí sus extensas galerías subterráneas, aprendí sobre su proceso de producción, desde la selección de las uvas hasta la crianza en barricas de roble, y por supuesto, disfruté de una cata de algunos de sus mejores vinos, destacando sus tintos de crianza. La ubicación de la bodega, al pie del impresionante castillo de Peñafiel, le añade un encanto histórico que hace de la experiencia algo único.
Almuerzo en el restaurante Ágora de Protos
Protos, fiel a su lema Ser Primero y al espíritu de mejora constante, ha puesto en marcha su propio Ágora en uno de los puntos más emblemáticos para la bodega y para la Ribera del Duero: su legendaria primera bodega en Peñafiel, un edificio construido en 1927 que marcó el inicio de la casi centenaria historia de Protos.
Este espacio busca aprovechar la mejor materia prima para ofrecer una experiencia culinaria basada en la calidad, la tradición y la innovación.
En este contexto, Protos se asocia con Casa Florencio, una referencia en la gastronomía de la Ribera del Duero con casi 75 años de experiencia. Esta colaboración garantiza el conocimiento profundo de los ingredientes y las técnicas culinarias necesarias para crear platos de excelencia. Al mando de la cocina está el joven chef Javier Sánchez Macareno, mientras que los maestros asadores Juan Pablo Rincón y Julián Anaya dirigen el horno y la parrilla, asegurando el éxito de cada plato.
Algunos de los platos que disfrutamos en nuestro almuerzo fueron:
- Vieras al humo de sarmiento, ponzu castellano y coco cítrico.
- Pulpo frito con gazpacho de tomates verdes y jalapeños, aceite de finas hierbas, chantillí de galanga, flor de sauco y pani puri indio.
- Morcilla de la Ribera.
- Cuarto de lechazo asado en horno de leña «Selección Ágora».
Una experiencia que combina lo mejor de la gastronomía local con técnicas contemporáneas en un entorno histórico y único.
Visita al castillo de Fuensaldaña
El Castillo de Fuensaldaña, ubicado en la provincia de Valladolid, es una majestuosa fortaleza de origen medieval que data del siglo XV. Fue construido por la familia Vivero, un linaje de gran influencia en la zona, y su estilo gótico destaca por su imponente torre del homenaje de más de 30 metros de altura. A lo largo de los siglos, el castillo ha pasado por distintas etapas de uso, desde residencia nobiliaria hasta su función como sede de las Cortes de Castilla y León en el siglo XX. Su estructura, de planta cuadrada, y su robusta presencia lo convierten en un símbolo de poder y defensa en la región.
Hoy en día, el Castillo de Fuensaldaña ha sido restaurado y abierto al público, ofreciendo visitas guiadas que permiten conocer su historia y arquitectura en profundidad. Su interior alberga exposiciones permanentes y temporales que recorren la historia de la fortaleza y su papel en la evolución de la política castellana. Además, su entorno es ideal para disfrutar de unas vistas impresionantes de los campos de Castilla, lo que lo convierte en un destino cultural y turístico de gran relevancia en la comarca.
Vuelta por Valladolid: Catedral e Iglesias de la ciudad
Tras esta inmersión en el mundo del vino, regresé a Valladolid para continuar con mi exploración del centro histórico. Lo primero que visité fue la Catedral de Valladolid, también conocida como la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. Este edificio es un buen ejemplo de la arquitectura renacentista española. Aunque la catedral nunca se terminó por completo, su fachada y su interior son imponentes, y merece la pena dedicarle tiempo para apreciar los detalles.
Después de la catedral, me dirigí a la cercana Iglesia de San Pablo, un auténtico tesoro de la arquitectura gótica. Su espectacular fachada plateresca es una de las más impresionantes de la ciudad y está decorada con una intrincada red de figuras y relieves. Además, la iglesia tiene una relevancia histórica considerable, ya que fue aquí donde Felipe II fue bautizado.
Tapas del día: Ruta de Tapas en Bar la Cárcava y Restaurante Los Ilustres
- Bar la Cárcava
Dirección: C. Cascajares, 2, 47002 Valladolid
Tras una mañana llena de cultura e historia, comencé mi ruta de tapas por Valladolid en el Bar la Cárcava. Este bar es famoso por su hamburguesa de lechazo, una auténtica delicia.
La carne de paleta lechal, tierna y jugosa, se acompaña con tomate caramelizado, cebolla crujiente y queso. Esta tapa fusiona lo tradicional del lechazo, un producto típico de Castilla y León, con un formato más moderno, como es la hamburguesa. ¡Una combinación que no te puedes perder!
- Restaurante Los Ilustres
Dirección: C. Cascajares, 2, 47002 Valladolid
Más tarde, me acerqué al Restaurante Los Ilustres, un lugar con una carta muy cuidada donde probé las patatas a la importancia con huevo campero escalfado.
Las patatas a la importancia son un plato tradicional de la región, donde las patatas se rebozan y fríen antes de cocinarse en una salsa de ajo y vino blanco. El toque del huevo campero le añade una cremosidad inigualable. Fue una forma perfecta de cerrar el primer día en Valladolid.
Día 2: Bodega Matarromera, Iglesia de San Benito, Mercado del Val y Ruta de Tapas en Los Zagales y La Mejillonera
El segundo día comenzó con una visita a la prestigiosa Bodega Matarromera, situada en Valbuena de Duero, a orillas del río Duero. Esta bodega es conocida por sus vinos de alta calidad y su compromiso con la sostenibilidad. Fundada por Carlos Moro en 1988, Matarromera ha conseguido situarse entre las mejores bodegas de España, produciendo vinos de gran prestigio bajo la Denominación de Origen Ribera del Duero.
Durante mi visita, recorrí las instalaciones donde aprendí sobre su proceso de vinificación, desde los cuidados en los viñedos hasta la crianza de sus vinos en barricas de roble francés y americano.
La cata incluyó algunos de sus vinos más emblemáticos, como el Matarromera Crianza y el Reserva, que destacan por su equilibrio y elegancia. La bodega está rodeada de un paisaje espectacular de viñedos y montañas, lo que hace de la visita una experiencia inolvidable.
De vuelta a Valladolid, me dirigí a la Iglesia de San Benito, un majestuoso edificio gótico que destaca por su estructura robusta y su significado histórico. La iglesia fue construida sobre un antiguo monasterio benedictino y jugó un papel clave en la historia religiosa de la ciudad.
Tras la visita, me dirigí al Mercado del Val, uno de los mercados más antiguos y tradicionales de Valladolid. Este mercado ha sido completamente renovado, pero conserva su encanto original. Pasear por sus pasillos fue una experiencia sensorial. En el mercado se pueden encontrar productos frescos de la región, así como disfrutar de algunas tapas en los puestos que se han modernizado para adaptarse a los nuevos tiempos.
Tapas del día: Los Zagales y La Mejillonera en la Ruta de Tapas por Valladolid
- Restaurante Los Zagales
Dirección: C. Pasión, 13, 47001 Valladolid
Para la hora del almuerzo, no podía dejar de visitar uno de los restaurantes más conocidos de Valladolid: Los Zagales. Este restaurante es famoso por sus tapas trampantojo, que juegan con las apariencias.
Probé tres de sus creaciones más populares: el tigretostón, una versión reinventada del tigretón con morcilla, el Obama, una tapa que combina hamburguesa con otras sorpresas, y la ingeniosa Copa y puro, un trampantojo que imita un postre con puro, pero que en realidad es una tapa salada. Cada una de ellas fue una experiencia única y divertida para el paladar.
- La Mejillonera
Dirección: C. Héroes de Alcántara, 8, 47001 Valladolid
Por la tarde, decidí probar algo más sencillo pero igualmente delicioso en La Mejillonera, donde disfruté de unos fantásticos bocadillos de chipirones. Este local es más informal, pero sus bocadillos, cargados de chipirones frescos, son perfectos para una comida rápida.
Día 3: Bodega Yllera en Rueda, Parque Campo Grande y Tapeo en El Corcho y Zamora
El tercer día de mi escapada lo dediqué a explorar la Bodega Yllera, situada en Rueda, una de las zonas vinícolas más importantes de Castilla y León. En Rueda, localidad vallisoletana abrazada por viñedos de uva verdejo y sede de la conocida Denominación de Origen Rueda, la familia Yllera comenzó hace más de 50 años un humilde proyecto vitivinícola que, a través del tiempo, se ha convertido en mucho más: gastronomía, turismo y cultura del vino se unen en nuestra bodega para ofrecer experiencias únicas.

Yllera es famosa por sus vinos blancos elaborados con la uva Verdejo, aunque también produce tintos de gran calidad. La bodega cuenta con una larga tradición vinícola, habiendo sido fundada en 1970.
Durante mi visita, descubrí los secretos de los vinos de Rueda y me impresionó la calidad de sus Verdejos. La bodega combina tradición e innovación en su proceso de elaboración, y ofrece una experiencia enoturística muy completa. Tras un recorrido por sus viñedos y bodegas subterráneas, la visita concluyó con una cata de algunos de sus vinos más destacados, como el Yllera 5.5 y el Cantosan, que destacan por su frescura y personalidad.
Volvemos a otro de los edificios de la bodega de Yllera, el Hilo de Ariadna
La Bodega Laberinto El Hilo de Ariadna del Grupo Yllera, se encuentra en la localidad vallisoletana de Rueda. En esta bodega de la Denominación de Origen Rueda se unen vino, arte, mitología, historia y cultura.
En el interior de una impresionante cueva, a 20 metros de profundidad y durante algo más de un kilómetro, los vinos descansan en varias salas que conforman un intrincado laberinto.
El Grupo Yllera ha rescatado del abandono una veintena de bodegas subterráneas de época mudéjar, creando un original e interesante recorrido en el que el visitante descubrirá la historia y el origen del vino a través de la mitología griega.
Ante el figurado escenario del laberinto cretense, iremos desenrollando el ovillo que Ariadna entregó a Teseo para acabar con el Minotauro. A través de esta hermosa leyenda, conoceremos más de cerca las características y excelencias de los caldos del Grupo Yllera: vinos espumosos, blancos de Rueda, tintos jóvenes, crianza en barrica y en botella, reservas y la joya de la bodega: el Yllera Dominus.
Almuerzo en el restaurante Gastrobodega by Martin Berasategui
- Dirección: Avenida Mariano Ruiz Rodríguez 1, 47490 Rueda, Valladolid
Dentro del edificio de la bodega de Yllera el Hilo de Ariadna tuvimos ocasión de comer un menú degustación. Una propuesta de cocina gourmet con ingredientes de cercanía de la mano de Martín Berasategui.
¿Podemos degustar la cocina del maestro Martín Berasategui a 20 metros bajo tierra? Sí, es posible, pues el chef se ha hecho cargo de la propuesta gastronómica de El Hilo de Ariadna, una increíble y laberíntica bodega del s. XV que se oculta bajo la localidad vallisoletana de Rueda. Carta de cocina actual, delicada y coherente, siempre en base a un magnífico producto. La oferta de vinos se limita a los de Yllera (los propietarios de la bodega) y… ¡cuentan con interesantes actividades enoturísticas!
De regreso a Valladolid, decidí disfrutar de una tarde tranquila en el Parque Campo Grande, situado en el corazón de la ciudad. Este parque, repleto de árboles, estanques y pavos reales, ofrece un ambiente relajante ideal para pasear y descansar tras varios días intensos de actividades.
También dimos un paseo por las calles de la ciudad, haciendo fotos a edificios bonitos.
El Pasaje Gutiérrez de Valladolid es una joya arquitectónica que conecta las calles Fray Luis de León y Castelar, construido en 1886 por encargo del empresario Eusebio Gutiérrez. Inspirado en las galerías comerciales europeas de la época, este pasaje cubierto destaca por su elegante estilo modernista, con una estructura de hierro y cristal que permite la entrada de luz natural y crea un ambiente señorial. Su diseño incluye elementos decorativos neoclásicos, como columnas, estatuas y una gran cúpula central que culmina en una estatua del dios Mercurio, símbolo del comercio.
A lo largo de su historia, el Pasaje Gutiérrez ha sido un importante centro comercial y social para la ciudad. Hoy en día, alberga tiendas, cafés y locales que respetan su carácter histórico, convirtiéndolo en un rincón lleno de encanto que combina tradición y modernidad. Pasear por este espacio es un viaje al pasado que permite admirar una de las muestras más singulares del patrimonio arquitectónico de Valladolid.
Tapas del día: Bar El Corcho y Bar Zamora, Clásicos de la Ruta de Tapas por Valladolid
- Bar El Corcho
Dirección: C. Correos, 2, 47001 Valladolid
El almuerzo de este día lo hice en el conocido Bar El Corcho, famoso por sus croquetas de jamón. Estas croquetas tienen fama por toda la ciudad, y no es para menos. Crujientes por fuera y cremosas por dentro, cada croqueta cuesta solo 1,20€, lo que las convierte en una opción deliciosa y asequible para cualquier visitante.
- Bar Zamora
Dirección: C. Correos, 5, 47001 Valladolid
Después de disfrutar de estas croquetas, decidí visitar el Bar Zamora, donde probé las patatas bravas y el arroz a la zamorana. Este último plato, contundente y lleno de sabor, es una especialidad local hecha con productos típicos como carne de cerdo, morcilla y chorizo. Fue el final perfecto para una jornada más relajada.
Día 4: Ayuntamiento, Plaza Mayor, Heladería Iborra y Despedida Gastronómica en el Restaurante Trasto
El último día en Valladolid lo comencé con una visita a la emblemática Plaza Mayor, un lugar lleno de historia que es el corazón de la vida social y política de la ciudad. La Plaza Mayor de Valladolid fue una de las primeras plazas regulares de Europa, construida en el siglo XVI tras un incendio que arrasó buena parte de la ciudad.
Su diseño cuadrado y abierto fue un modelo que se replicó en muchas otras plazas de España y América Latina. En ella se encuentra el Ayuntamiento de Valladolid, un imponente edificio neoclásico que domina el conjunto. Su actual fachada data de 1908 y es un importante centro de la vida política de la ciudad.
Después de admirar la historia y belleza de la Plaza Mayor y el Ayuntamiento, decidí tomar un pequeño descanso y seguir una recomendación local: la Heladería Iborra. Justo al lado de la Plaza Mayor, esta heladería es conocida por ofrecer algunos de los mejores helados artesanales de Valladolid. Probé dos sabores únicos: Oreo con queso azul y Stracciatella, una combinación deliciosa que fue toda una sorpresa.
- Heladería Iborra
Dirección: C. Lencería, 2, 47001 Valladolid
La Heladería Iborra fabrica sus helados de manera artesanal desde abril hasta finales de octubre, ofreciendo hasta 24 sabores diferentes a lo largo de la temporada. También preparan helados para llevar a casa durante los meses de noviembre y diciembre, perfectos para disfrutar en ocasiones especiales como Navidad. Además de helados, la heladería ofrece granizados, horchata de chufa y bombones helados. Para quienes prefieren disfrutar en casa, tienen tarrinas de medio litro y litro. Es un lugar perfecto para cualquier amante de los helados, con opciones especiales para personas con intolerancias o alergias.
Me gustó mucho el edificio que había al lado.
Después del helado, reservé una mesa en el Restaurante Trasto, del chef Teo Rodríguez, galardonado con un Sol Repsol. Este lugar es ideal para cerrar con broche de oro tu ruta de tapas por Valladolid. Probé el Pucela Rollo, el pincho de oro 2023 de Valladolid, y otras delicias como el bikini de jamón, queso y trufa.
- Restaurante Trasto
Dirección: C. Menéndez Pelayo &, C. Sta. María, 47001 Valladolid
Teléfono: 983 45 50 90
En Trasto, la cocina es un encuentro perfecto entre tradición y creatividad, donde cada plato encuentra su equilibrio entre lo popular y lo sofisticado. Bajo la dirección del chef Teo Rodríguez y su equipo, los sabores clásicos se combinan con propuestas más modernas, evocando recuerdos gastronómicos familiares, pero con un toque innovador.
La filosofía de Trasto se basa en dos pilares fundamentales: el uso de una materia prima de máxima calidad y el respeto absoluto por la temporalidad de los productos. Cada ingrediente es seleccionado con precisión a través de una red de proveedores de confianza, garantizando que en cada plato se note la excelencia de la cocina castellana, con sutiles guiños a otras culturas culinarias.
El restaurante ofrece dos ambientes bien diferenciados: por un lado, la taberna, un espacio dinámico con barra, mesas altas y terraza, ideal para un momento más informal. Por otro, el comedor principal, amplio, elegante y lleno de luz, donde se despliegan dos estilos gastronómicos complementarios, perfectos para adaptarse a cualquier ocasión.
Ya sea en la taberna o en el comedor, la propuesta de Teo Rodríguez se convierte en una experiencia completa que invita a disfrutar de lo mejor de la cocina en un entorno cálido y acogedor.
Mi visita a Valladolid fue mucho más que un viaje por el mundo del vino.
Este destino me ofreció una inmersión en la historia, el patrimonio y, sobre todo, en la gastronomía de Castilla y León. Si tienes la oportunidad de visitarla, no dudes en hacerlo. Con su catedral, iglesias, palacios, bodegas, parques y bares, Valladolid es ideal para una escapada gastronómica y una ruta de tapas que te enamorará desde el primer momento.















































































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